18 oct. 2010

El camino del caracol...


Los últimos sueños que he tenido han sido tan feos, que no he querido compartirlos con vosotros...
Hoy, a media tarde, cuando el sol lucía pero no calentaba, he ido a pasear. Abrigada con una cazadora finita y con calcetines para no resfriarme, entre paso y paso fui observado las zonas que aún seguían húmedas para no pisar barro.
Me senté en un banco cara al mar y, al fijar la mirada alrededor de mis pies, pude ver un caracol cansado. Era evidente que su casa, su vida, sus circunstancias, le agotaban y por más que arrastraba su ser, no alcanzaba a moverse...
Grande, bonito, el caracol sacaba todo su cuerpo hacia adelante para avanzar y desplazar su aliento pero, al parecer el tibio sol no le ayudaba.
Estuve a punto de cogerlo y animarlo pero decidí finalmente dejar que andara solo su camino porque, sin duda, no iba a entender mi gesto.
Hoy ya he soñado, y en mi sueño yo era un caracol cansado...
Me voy a la cama, quiero retomar el camino del caracol aunque sea durmiendo pues, acepto ser ése caracol agotado, pero nunca, un caracol vencido.
Felices sueños...

Queralt.

23 sept. 2010

Esencias...

Hace tiempo que no sueño y hoy, he preparado todo lo necesario para hacerlo:
Buen talante, amplia sonrisa, mirada clara, postura cómoda y un poquito de leche calentita antes de taparme con la sábana...
Cuando cierre los ojos y me hunda en el más allá, soñaré con esencias de vida... efluvios naturales que destila el ser humano...
Los imaginaré en pequeños frascos, de colores y traslúcidos.
Dispuestos para ser servidos con humildad.
El que necesite una pizca de amor... sea, ahí van unas gotitas.
El que necesite un poquito de ternura, tendrá sus lagrimitas...
Y aquél que necesite olvidar, tomará apenas un diminuto suspiro de amor.
Ahí están, son vuestros.
Disponed de ellos.
Queralt.

30 ago. 2010

Volver...

Llega el momento de volver...
Hoy, voy a soñar con éso...
Con la mochila llena, con la memoria más arrugada, con el cansancio hecho hielo...
Volver... a un sueño que sueño mucho... a mi sueño...
Las facturas se pagan... la lista de las cuentas se hacen largas...
Los olvidos no son posibles, no son admisibles...
Volver...
Mi sueño es volver a ver mis pisadas en la nieve, a recoger cerezas de aquel árbol verde, a cantarle al futuro...
A no saber que hay miedo en el mundo...
A esperar con esperanza, la esperanza de un mundo nuevo...
Hoy mi sueño es también, para soñar que no hay maldad en el mundo.

Queralt.

27 jul. 2010

La higuera...

Esta noche me voy a dormir al cobijo de una higuera que había en el huerto de mi casa cuando era pequeña... también había un cerezo, pero hoy, prefiero la higuera...
Y me quedaré dormida con la imagen de mi abuelo cavando con su azada...
Esta noche me voy a mi infancia.
Cada uno de los últimos días, con todas sus vivencias y palabras pronunciadas o escuchadas, me conducen a ella.
Me voy a dormir con mis muñecos y mis miedos, aquellos que poblaban las noches y los sueños.
Hoy dormiré como una niña, sin prejuicios, sin frustraciones, sin dolor, con esperanzas e ilusiones sin desgastar, sin manosear, sin empezar...
Me voy deprisa, como el viento...


Queralt.

26 jul. 2010

Hablando de sensibilidad...

Esta noche hemos salido a cenar... en familia, aunque es sólo un decir porque faltaban muchos y muchas, entre ellas mis hijas. Pero las dos están en Madrid así que, no ha podido ser...
Mis sueños de esta noche estarán llenos sin duda, de emociones y sentimientos tiernos y los viviré con un gran número de personas bonitas por dentro y capaces de empatizar con el prójimo. Porque me duele respirar el aire que exhalan los que dicen ser buenos pero llevan a los que les rodean como a perritos falderos a expensas del humor con el que se levantan...
Me pasaré la noche en una playa donde no hace calor y la arena es brillante. Un lugar lleno de personas coherentes y sencillas, dispuestas a compartir con sincera naturalidad lo que sienten y lo que piensan. Ése rincón del mundo sólo existirá en mis sueños, lo sé, pero valdrá la pena darme una vuelta por allí, para olvidar lo déspota que puede llegar a ser una persona que no sabe ni quiere soñar.
Por una vez y sin que sirva de precedente, me voy a pasar la noche, a una playa...
Queralt.

24 jul. 2010

Mi iglú...

Hoy, cuando llegaba a casa a media tarde, me sentía derrengada... derretida... descompuesta... deshidratada... odiando al que inventó las vacaciones y al gracioso que se le ocurrió que los cuarenta grados a la sombra son divertidos...
Mientras iba camino de la habitación para encender mi ventilador y refrescarme tumbada sobre la cama, me di cuenta de las muchas cosas por las que siento odio:
Odio los bañadores, los bikinis, los trikinis, los tangas, las toallas de playa, las chanclas, el bronceador de un factor y el de mil, las gafitas que dejan traspasar los rayos solares, el chiringuito de playa, los flotadores, a las madres que exponen a sus bebés al implacable Lorenzo... y odio a Lorenzo también.
Odio las charlas de playa, los cotilleos, las confidencias entre ola y ola...
Odio a la gente que se pasa diez horas tomando el sol para ponerse muy morena y a la vez detesta y desprecia a los negros...
Odio los helados en verano, las sangrías, los calderos, las frituras y la casera fresquita...
Odio a los que dicen que se lo están pasando bien mientras te están ahogando con su sudor...
Odio a los que dicen que por fin ha llegado el verano...
Odio a los que dicen que la vida renace en primavera y llega a su esplendor en verano...
Odio a los que hacen posías sobre el verano...
Odio a la parte del mundo que se inunda de sol...
Es más, hoy, odio al mundo...
Así que, hoy soñaré con un iglú perdido en el Polo Norte.
Esta noche, estaré muy ocupada decorando mi nuevo espacio nacido del hielo.
Y calentaré mi cama con mi propia sangre, que circulará templada por mis venas, hoy doloridas. Y beberé agua en vasos congelados, mientras arropo mi piel con pieles heredadas de animales buenos.
Encenderé velas que me harán olvidar el progreso y el maldito dinero...
Cuando mañana me levante, un recuerdo más nutrirá mi espíritu:
El de haber vivido, al menos por una noche, como vivieron nuestros ancestros.
Cuando lo importante no era la marca del pareo que te cuelgas a la cintura, por ejemplo.
Cuando, lo que movía al mundo era, aprender y evolucionar...
¿Y todo para llegar hasta este punto, me pregunto?
Me voy a la cama, a ver si puedo irme rápido hacia mi iglú...
Queralt.

23 jul. 2010

Mi sombra...

Hoy quiero soñar con mi sombra... sin describirla, sin ponerle adjetivos, sólo soñar en un sueño pausado y relajado. Y, en el sueño, quiero agarrarme a ella y dejarme llevar por su sabio caminar... y poco a poco, andaremos mil caminos sin explorar...
¿Alguien puede decirme si las sombras hablan? Las nuestras, las que nos acompañan estóicas recibiendo palos una y otra vez sin dejarnos atrás...
Esta noche, mi pareja de baile será mi propia sombra... la rescataré de la oscuridad con una vela blanca, brillante y salpicando fuerza.
Las sombras no deben poder hablar porque, si pudieran, la mía hace tiempo me habría gritado: ¡LUZ!


Queralt.